Heghlu’meH QaQ jajvam

Heghlu’meH QaQ jajvam, una frase muy poderosa que envuelve toda una tradición, toda una mística dentro de una raza ficticia, que toma la frase de los lacota, ¡Hoka-hey!, hoy es un buen día para morir.

Pero no es una idea fatalista, al contrario, es una celebración a la vida, recordar que vivimos un día más y sin embargo estamos preparados para afrontar la batalla que viene este nuevo día, con honor y fiereza, sabiendo que si es el día en el que caigamos, iremos a Sto-vo-kor o Wakan Tanka, y seremos recibidos como guerreros, como aquellos que vivieron hasta el último momento orgullosos de lo que han hecho.

Hay días en los que las circunstancias de la vida misma nos ponen pruebas, nos llenan de problemas o nos hacen sentir que valemos menos, pero debemos darnos cuenta de quién es la persona o cuál es la situación que nos ha orillado a estar mal, a rendirnos, a sentir que hemos fracasado.

Hoy ha sido uno de esos días, escribo estas líneas gracias a mi psicóloga, me dijo que volviera a llevar un diario en el que expusiera mis pensamientos, lo que me tiene mal…

La relación con mi papá los últimos días ha sido tormentosa, ha estado recordando mucho a mi mamá, es natural, pero al mismo tiempo ha desquitado su coraje, frustración, tristeza y desesperación conmigo. Me ha dejado en claro que la persona que más le importaba en este mundo ya no está, que con mi mamá se fueron sus ganas de vivir, y lo más triste del asunto es que me lo dice de frente, a mi… su hijo, la persona que se ha encargado de cuidar de él, de estar al pendiente de sus necesidades.

Me voy de viaje en unos días, el comentario acertado de mi papá fue que ojalá no regresara, duele en el alma, no lo voy a negar, cala en lo más profundo de mi ser. Volvió a recordarme, por tercera o cuarta vez, no llevo la cuenta, que yo debería haber sido quien se fuera, no mi mamá… y eso hace más daño que cualquier otra cosa,

Me sentí menospreciado y despreciado, muy triste por la manera de actuar de quien me dio la vida, no es muy agradable que te digan que no eres importante, mucho menos si viene de quien se supone te debería amar, al final eres su hijo, su legado. Entendí muchas cosas al hablar con mi psicóloga (que sé que leerá esto), mi papá es una persona mayor, está enfermo, está solo, y es un narcisista, nunca se dará cuenta del daño que hace, es más… si se llega a dar cuenta no le importa.

Hablaré con él como me dijo Deb, trataré de hacer las pases, por mi salud mental, por mi tranquilidad.

Qapla’

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Homeostasis